sábado, 10 de noviembre de 2007

Medrar

El niño
respira
el vaho de la rabia
en cicatrices de hule
[ cuadriculado


Apuesta
al encuentro casual
entre el porvenir
y una partida de naipes

Susurra
la memoria
de las últimas
baldosas del patio

Avisa
del fuego
que se acerca
cómplice del tedio

El hombre
ahoga su sollozo
a la vista
de una orfandad
que (a veces)
lo lleva
[ en andas




Pablo Martini (juliodosmilsiete)

Fauno


(Me descubro enajenado y como si nunca te hubieses ido)


Hembra
estallido cromático
síntoma de lo extraordinario
remedo de hombre
carnaval de excesos
fragancias azules
[ y negras

Animal que late en mi vicio
pura sombra
de una transparencia perfecta
infeliz ausente
dueña de las redes
y el abismo
sierva nocturna del ultramundo

Órgano virtual
manjar o vómito
criatura condenada
torpe pretexto
cándida brutalidad
dulce dejo en mis labios
ciega asesina de espejos

Fauna
breve tempestad
acabada eterna
testigo de mi crimen
madre de las bestias
amargo séquito
ángel que me lleva
[ la bolsa y la vida




Pablo Martini (mayodosmilsiete)

viernes, 9 de noviembre de 2007

Triptico final


1 (“Vacuo”)

El sueño agradece
la jornada
inicia con un gesto
[ desmayado
la orfandad de la memoria


2 (“No hay antídoto para la vacuidad”)


Guarda mi oído
[ un ahogado secreto
en su laberinto
[ de ecos
Alienado
retorno pájaro
para no saber
[ de mi deseo


3 (“Y a pesar de todo...”)


La muerte
[ me sorprende alado
puesto
donde no hay traición
ni ruido
El fuego que
todo lo abrasa
sólo arde
en la pérdida







Pablo Martini ( juniodosmilsiete )

jueves, 8 de noviembre de 2007

Circo (merecimientos)


Fue de allí,
de la digna mancha
de unos gorriones masacrados,
de las últimas notas de un himno al naufragio...

Crecieron como paredes detrás de los yuyos,
los distribuidores de limosnas,
los charlatanes de feria, los malagradecidos
los intrigantes, los entregadores, los trapisondistas,
los admirables, los traidores,
los que con todo respeto, los respetables,
los iluminados y su séquito de escorpiones,
los fieles cornudos y sus viudas,
los pajarracos del buen augurio,
los procuradores de ánimas.

Se establecieron como ángeles diestros,
los contaminadores de ilusiones,
los ilusionistas, los nobles fundamentos,
los fundamentalistas del odio,
la nueva era, la rancia prosapia,
los adoradores del viejo orden,
los malaleche, los onanistas piadosos,
los cachorros de lobo “inadaptados”,
los rebaños del cielo y el infierno,
los pirómanos de la liberación,
cierta forma de tomarse en serio
y la incertidumbre.

Fue de allí,
de las voces enmudecidas,
de las vestiduras rasgadas,
de las inundaciones y las vísperas.

Volvieron como tumores de sombras,
los hacedores de nostalgias,
los benditos y los muertos,
los alquimistas de la abnegación y la aptitud
los dueños de la estupidez impune,
los perros rabiosos, las sirenas,
los todopoderosos y sus lazarillos,
los mercaderes del amor, sus clientas,
las princesas destronadas, los ogros.

Descubrieron y conquistaron espacios,
los albaceas del miedo, la lástima,
(los que tienen y los que dan),
las deudas y sus deudos,
la tristeza y sus verdades,
la desesperación y la espera,
el temor a la soledad y la hipocresía,
los infelices y los culpables,
la desgracia de ser inocente.

Fue de allí,
cuando nos dimos cuenta
era demasiado tarde...
... y comenzamos a merecernos.



Pablo Martini (agostodosmilseis)

martes, 6 de noviembre de 2007

Amén

Pétalos de pan

en lágrimas benditas

Suculento

manual de instrucciones

[ del deseo

(que debe ser de otro)

calibre de adoración

en los nacidos de barro

muertos

[ de miedo

Política

de los dueños del cielo

esclavos y amos

en una tierra doliente

Plegaria paradójica

del ilusionista

[ de la excusa

Pecado

y redención

en una misma brasa






Pablo Martini (noviembredosmilsiete)

domingo, 4 de noviembre de 2007

Agonía

Fabulan la realidad

como un insulto que regresa

[ en la sangre

jarabe que enfría la boca


Gusanos de charol

vienen a alimentarse

[ en el mito

de un cielo bizarro


Lágrimas suicidas

cavan su trinchera

[ en medio

de una marchita catástrofe


Malagradecidos

encienden ebrios

las piras de la desdicha

en sus ojos vacantes


No admite la parábola

un tiempo

[ ni un margen

para el recorrido inevitable

de la lealtad

como idea en extinción





Pablo Martini (octubredosmilsiete)


Saqueo


Ahora

viene una virtud

a balancearse en mi crisma

haciendo olas de argumentación


Se propaga

visceral tibia

hasta los confines

de mi brecha de voyeur


Continúa

haciéndose pecado

en el sagrario

de miles de indultos


Abraza

el confuso torrente

de un mar en derrota

para saquearle la memoria





Pablo Martini ( juliodosmilsiete )