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lunes, 24 de agosto de 2009

ARMANDO TEJADA GOMEZ


INCENDIO DEL COMPADRE

Materia paternal,
siempre amanece
pisando en lo robusto de la sangre.
Su estatura rotunda se sostiene
en la sombra floral de la mañana.
De una orilla a la otra de la vida,
sujetando el origen por sus márgenes,
entra en lo geográfico del día
la filiación terrestre del compadre.
Él siempre estuvo aquí. Sobre esta tierra
su boca ha sido náufrago y testigo.
Por donde fuera el viento iba su rostro
buscando semillar y hacerse sitio.
Él siempre estuvo aquí. Tuvo sus hembras,
sus parientes de luto, sus vecinos.
La costumbre rural de su alegría
anda diseminada por el vino.
Yo lo se amanecer cuando amanezco
claro, puro país, pueblo, heredero
y él pasa ante mis ojos por la tarde
como una hechura regional del tiempo.

-patrón, hoy no me espere. He cumplido otro tranco.
No hay modo de atajarme si ando de calendario.

La tarde va vestida de estival amarillo.
Giraluz de la altura su bandera clara.
Rodeada está de ríos. Ceñida de palomas.
Se ha quedado inmóvil la silueta en los álamos.

-patrón, borre este día. Más tarde lo igualamos.
Qué primavera el mundo después del primer trago.


Hoy es día de grillos. Fecha de cancionero.
El compadre ha salido a celebrar su Santo.
Por la tarde que pasa con el aire dormido
la luz alza las ropas del cielo desflorado.

-patrón, tenga su sombra. Guárdese su salario.
Hoy no me da la gana de alquilarle los brazos.


Ahora no hay medida. Se ha incendiado el compadre.
La alegría le llena de pájaros la sangre.
El día sale a verlo. Él saluda a los árboles.
Como un zonda de júbilo avanza por la calle.

El sol cae de cobre degollando los cerros.
Topetando las sombras va el grito del compadre.
Allá espera el boliche, con la noche en el medio.
El paisaje lo bebe. Y él se bebe el paisaje.



ARMANDO TEJADA GOMEZ

"Los compadres del horizonte"
Uno de los grandes, poeta que me empujó a la escritura. Me sigue emocionando la pasión que desborda de sus poemas y las imágenes que de ellos brotan.

miércoles, 16 de abril de 2008

PIER PAOLO PASOLINI

"La veritâ non sta in un solo sogno ma in molto sogni..."
Pier Paolo Pasolini


ABRO A LA MAÑANA...





Abro a la mañana de un blanco lunes


la ventana, y la calle indiferente


roba entre su luz y sus rumores


mi presencia infrecuente entre las hojas.


Este moverme... en días totalmente


fuera del tiempo que parecía consagrado


a mí, sin regresos ni paradas,


espacio lleno todo de mi estado,


casi prolongación de la existencia


mía, de mi calor, del cuerpo mío...


y se ha truncado... Estoy en otro tiempo,


un tiempo que dispone sus mañanas


en esta calle que yo miro, ignoto,


en esta gente fruto de otra historia





Versión de Delfina Muschietti

JULIO CORTAZAR


(Razones de la cólera) LA PATRIA

Esta tierra sobre los ojos, este paño pegajoso, negro de estrellas impasibles, esta noche continua, esta distancia. Te quiero, país tirado más abajo del mar, pez panza arriba, pobre sombra de país, lleno de vientos, de monumentos y espamentos, de orgullo sin objeto, sujeto para asaltos, escupido curdela inofensivo puteando y sacudiendo banderitas, repartiendo escarapelas en la lluvia, salpicandode babas y estupor canchas de fútbol y ringsides.
Pobres negros.
Te estás quemando a fuego lento, y dónde el fuego, dónde el que come los asados y te tira los huesos. Malandras, cajetillas, señores y cafishos, diputados, tilingas de apellido compuesto, gordas tejiendo en los zaguanes, maestras normales, curas, escribanos, centroforwards, livianos, Fangio solo, tenientesprimeros, coroneles, generales, marinos, sanidad, carnavales, obispos, bagualas, chamamés, malambos, mambos, tangos, secretarías, subsecretarías, jefes, contrajefes, truco, contraflor al resto.
Y qué carajo, si la casita era su sueño, si lo mataron en pelea, si usted lo ve, lo prueba y se lo lleva.
Liquidación forzosa, se remata hasta lo último.
Te quiero, país tirado a la vereda, caja de fósforos vacía, te quiero, tacho de basura que se llevan sobre una cureña envuelto en la bandera que nos legó Belgrano, mientras las viejas lloran en el velorio, y anda el mate con su verde consuelo, lotería del pobre, y en cada piso hay alguien que nació haciendo discursos para algún otro que nació para escucharlos y pelarse las manos. Pobres negros que juntan las ganas de ser blancos, pobres blancos que viven un carnaval de negros, qué quiniela, hermanito, en Boedo, en la Boca, en Palermo y Barracas, en los puentes, afuera, en los ranchos que paran la mugre de la pampa, en las casas blanqueadas del silencio del norte, en las chapas de zinc donde el frío se frota, en la Plaza de Mayo donde ronda la muerte trajeada de Mentira. Te quiero, país desnudo que sueña con un smoking, vicecampeón del mundo en cualquier cosa, en lo que salga, tercera posición, energía nuclear, justicialismo, vacas, tango, coraje, puños, viveza y elegancia. Tan triste en lo más hondo del grito, tan golpeado en lo mejor de la garufa, tan garifo a la hora de la autopsia. Pero te quiero, país de barro, y otros te quieren, y algo saldrá de este sentir. Hoy es distancia, fuga, no te metás, qué vachaché, dale que va, paciencia. La tierra entre los dedos, la basura en los ojos, ser argentino es estar triste, ser argentino es estar lejos. Y no decir: mañana, porque ya basta con ser flojo ahora. Tapándome la cara (el poncho te lo dejo, folklorista infeliz) me acuerdo de una estrella en pleno campo, me acuerdo de un amanecer de puna, de Tilcara de tarde, de Paraná fragante, de Tupungato arisca, de un vuelo de flamencos quemando un horizonte de bañados. Te quiero, país, pañuelo sucio, con tus calles cubiertas de carteles peronistas, te quiero sin esperanza y sin perdón, sin vuelta y sin derecho, nada más que de lejos y amargado y de noche.


Extraído de "La vuelta al dÌa en ochenta mundos" de Julio Cortázar, publicado en 1967 por Siglo XXI. ©

martes, 19 de febrero de 2008

ARTHUR RIMBAUD


HAMBRE (Una temporada en el infierno - 1873)



Si tengo apetito es sólo

De la tierra y de las piedras.

Yo almuerzo siempre con aire,

Hierro, carbones y peñas.



Hambres mías, girad.

Hambres, cruzad

El prado de sonidos.

Atraed el veneno alegre

De los lirios.

Comed los cascotes rotos,

Piedras de viejas iglesias,

Guijas de antiguos diluvios,

Panes sueltos en grises glebas.



El lobo aullaba entre el follaje,

Las bellas plumas escupiendo

De su comida de volátiles:

Como él me estoy consumiendo.



Las ensaladas, las frutas,

Sólo esperan la cosecha;

Pero la araña del seto

No come más que violetas.



¡Que yo duerma!

Que borbotee

En los altares de Salomón.

El hervor corre por la herrumbre,

Y se mezcla con el Cedrón.












viernes, 15 de febrero de 2008

POETA NEGRO


Poeta negro, un seno de doncella
te obsesiona
poeta amargo, la vida bulle
y la ciudad arde,
y el cielo se resuelve en lluvia,
y tu pluma araña el corazón de la vida.

Selva, selva, hormiguean ojos
en los pináculos multiplicados;
cabellera de tormenta, los poetas
montan sobre caballos, perros.

Los ojos se enfurecen, las lenguas giran
el cielo afluye las narices
como azul leche nutricia;
estoy pendiente de vuestras bocas
mujeres, duros corazones de vinagre.


De L'Ombilic des limbes